No empecé con dinero, ni con experiencia. Aprendí marketing porque lo necesitaba. Tenía que encontrar una forma de trabajar desde casa, estar más presente para mi familia y salir adelante.
Probé muchas cosas, me equivoqué, y con el tiempo armé un sistema que me funciona: vendo productos digitales, trabajo con libertad y ayudo a otros a hacer lo mismo.
No tengo fórmulas mágicas, pero sí un camino claro.
Hoy quiero compartirlo, por si también estás buscando una forma real de empezar por tu cuenta.